Contigo.

Contigo.
Contigo, mis días han pasado de ser rutinarios y aburridos a diferentes e inolvidables; mi orgullo a ido perdiendo su esencia; he aprendido qué significa querer que un día o una noche no termine nunca; he sentido infinidad de sensaciones y sentimientos al mismo tiempo; pero sobre todo, contigo pretendo y quiero pasar toda una vida en la cuál me sigas sorprendiendo como hasta ahora día a día.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Ojalá.

La vida no es como un papel, donde cada error puede borrarse con goma o tipex. Ese error queda ahí marcado. Pero no te juzgues por tus errores, sino por como reacciones después de cometerlos.
Y sí, ojalá todo fuera tan fácil como quererte. Y no, no me importa admitirlo. Es absurdo negar la realidad tal y como es. Para qué negar lo evidente. Nada ha cambiado, nadie puede reemplazarte.
Cada día se vuelve más difícil asimilar la situación de no tenerte. Aunque pensándolo bien, nunca te tuve. Eres como una imagen perfecta retratada por mis ojos. Como una melodía perfecta que resuena en mi cabeza. Es ilógico que solo tu cambies los conceptos que tenía en mi vida. Pero así es.
Así que quiéreme o no me quieras, pero nunca me olvides.

No hay comentarios:

Publicar un comentario