La vida no es como un papel, donde cada error puede borrarse con goma o tipex. Ese error queda ahí marcado. Pero no te juzgues por tus errores, sino por como reacciones después de cometerlos.
Y sí, ojalá todo fuera tan fácil como quererte. Y no, no me importa admitirlo. Es absurdo negar la realidad tal y como es. Para qué negar lo evidente. Nada ha cambiado, nadie puede reemplazarte.
Cada día se vuelve más difícil asimilar la situación de no tenerte. Aunque pensándolo bien, nunca te tuve. Eres como una imagen perfecta retratada por mis ojos. Como una melodía perfecta que resuena en mi cabeza. Es ilógico que solo tu cambies los conceptos que tenía en mi vida. Pero así es.
Así que quiéreme o no me quieras, pero nunca me olvides.
No hay comentarios:
Publicar un comentario